ACADÉMICOS SE PRONUNCIAN POR LA ECONOMÍA SOLIDARIA

Actualidad

Un grupo de investigadores y especialistas de buena parte del mundo, difundió en los últimos días un documento con el título Manifiesto por la Economía Solidaria.

El escrito fue redactado hace unos meses, y es acompañado por cien firmas de personalidades de América, Europa, Asia y África. Por Argentina, rubricaron Mario Cafiero como presidente del INAES; la Universidad Nacional de Lanús; José Luis Coraggio, Susana Hintze y Ruth Muñoz  de la Universidad Nacional General Sarmiento; Svampa Maristella del Conicet, y Mirta Vuotto del Centro de Estudios de Sociología del Trabajo de la UBA

El Manifiesto logró un alto impacto, al publicarse en Le Monde Diplomatique de Francia, y desde allí se distribuyó a otros medios a través de la Red Universitaria de Economía Social y Solidaria (RUESS).

El paper comienza con una interpelación “a las autoridades públicas y al conjunto de movimientos sociales sobre el apoyo que pueden ofrecer a esta economía emergente”.

Resalta a Sudamérica como un escenario donde se registran indicios de soluciones parciales a la desigualdad, a través del asociativismo: “algunas experiencias permiten que la mayoría de la población encuentre soluciones que combinan las actividades del mercado informal con la reciprocidad, la ayuda mutua, el reparto de la producción doméstica y el trabajo reproductivo”. Entre esas experiencias, hace especial referencia a “la recuperación de empresas por sus trabajadores, las cooperativas y asociaciones de agricultura familiar, los grupos de producción y consumo agroecológicos, las cooperativas de reciclaje, las monedas sociales, los servicios financieros solidarios de los bancos comunitarios y los fondos rotatorios de crédito”.

También advierte que las entidades han sido descuidadas por los poderes públicos y privados, afirmando que “han sido degradadas o mal caracterizadas y asimiladas a simples dispositivos precarios de inserción o como formas de negocios sociales. En resumen, son tratados como intentos filantrópicos para corregir marginalmente un sistema que permanece sin cambios”.

Fuente: Prensa con opinión